Zitácuaro

Historia

Ayuntamiento de Zitácuaro, Michoacán, Administración 2018 - 2021.

160062
14
Marzo
2016
Templos
  • Parte 5

M.C.D. Miguel Angel Avilés T.
Cronista Municipal.

TEMPLO DE SAN ANDRÉS

En el año de 1746, San Andrés Xilotepec, actualmente Tenencia Nicolás Romero, estaba considerado como un barrio de la Villa de Zitácuaro, él cual fue elevado posteriormente a la categoría de pueblo por disposición del Virrey Marqués de Croix, (23). Aunque se desconoce cual fue el año en que los franciscanos edificaron su iglesia, lo cierto es que ésta ya existía para el año de 1765, construida de mampostería, pero carente de ornamentos y vaso sagrado. (24).

El austero diseño arquitectónico usado en la iglesia es propio de esta orden; pero en él se encuentran algunas peculiaridades, que enseguida se documentan, las cuales lo diferencian de los otros templos virreinales del municipio de Zitácuaro.

El Templo de San Andrés tiene una fachada estilo plateresco, labrada en piedra, aunque simula estar construida con otra técnica, la de mezcla con ladrillo y tabique, sus decoraciones geométricas con base en posta así lo parecen, y en esto estriba lo original y excepcional de ella.
Esta fachada esta formada en su parte inferior por el arco del portón de entrada, en la parte media por el capitel que sirve de base a la ventana coral y en la parte superior por un frontón triangular, que sirve como remate.. A los lados de la parte superior del arco se localizan dos ornamentos circulares de cantera esculpidos con altorrelieves florales incrustados en su capitel se localizan tres piedras de obsidiana.

La obsidiana símbolo de la divinidad en la cultura prehispánica, aparece en la Región Oriente de Michoacán durante la época virreinal asociada con la cruz, símbolo de lo sagrado en la religión cristiana al menos en dos cruces atriales, la del: Templo de San José en Ciudad Hidalgo y la del Templo de San Felipe, Tenencia de Los Alzati. En la fachada de éste último, encontramos ambos elementos envueltos por el cordón de San Francisco.

Seguramente las piedras que fueron colocadas en un lugar tan preponderante en el templo de san Andrés no lo fueron de manera accidental; la pregunta que surge es ¿por qué tres? Tomando en cuenta que para los indígenas la obsidiana representaba a la divinidad, es posible que los frailes con ellas, hayan querido ejemplificar el misterio de la Santísima Trinidad es decir que representan a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

En la pared posterior del templo se localizan tres piedras labradas; de arriba hacia abajo la primera de ellas es redonda y en su periferia se encuentran adornos fitomorfos, aunque en la actualidad el centro esta vacío, en la segunda dichos adornos se encuentran en su interior, la tercera y más grande tiene forma cuadrada, en ella se localiza en la parte superior una cruz, debajo de esta se hallan plasmados dos animales, un cuadrúpedo y un ave. La cruz grabada en piedra está presente en la mayoría, si no es que en todos los muros posteriores de los templos franciscanos, aunque sin la presencia de figuras de animales, como en éste caso. A falta de más datos, se puede especular que con ellos se quiso representar la idea que la Cruz de Cristo reina sobre el águila de los Habsburgo y el león de Castilla y León..

En el muro norte se localiza una ventana oval “ojo de buey”.

En el presbiterio encontramos el altar antiguo y el retablo. El primero está empotrado en el segundo y los dos son de cantera. En la parte media del retablo se localizan tres nichos; en el del centro que es el más grande se encuentra la imagen de San Andrés, patrono del pueblo; en el de la derecha se localiza una pintura de San José y en el de la izquierda la imagen de la Virgen de la Asunción. En la parte superior, se construyó con cemento en tiempos recientes un nicho para una imagen de la Virgen de Guadalupe.
La actual base del coro esta soportada por madera del coro original.

Como ha sucedido con otras iglesias, la de San Andrés durante el transcurso del tiempo sufrió alteraciones en su diseño original; además de que sus muros, altar y retablo fueron cubiertos con argamasa, por fortuna, a principios de la década de los ochenta del siglo pasado, el sacerdote Juan Martínez dirigió los trabajos que hicieron posible que se devolviera, en parte, su original belleza al templo.

Atrio.- La actual barda atrial es de piedra y en su segmento sur muestra bellas imágenes fitomorfas, vestigios de la barda colonial.
En el centro del atrio, durante la época virreinal existía una cruz elaborada con piedra, la que con el transcurso del tiempo fue sustituida por otras, la penúltima de ellas se localiza en el panteón de la Tenencia y la actual, hecha con cemento, descansa sobre un pedestal rectangular del mismo material.


 

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