Zitácuaro

Gastronomia

Ayuntamiento de Zitácuaro, Michoacán, Administración 2018 - 2021.

150020
12
Octubre
2015
Gastronómia del Municipio
  • Parte 3

La guayaba en el Oriente Michoacano

A principio de la década de los sesenta en la región de Zitácuaro había producción de guayaba, pero proveniente de plantas silvestres; Tuxpan y Enandio, en Benito Juárez, destacaban en este aspecto. El fruto se producía sin esmero y atención del dueño de la huerta, en consecuencia la calidad era muy baja en todos los sentidos. La rentabilidad económica era insignificante, no se podía considerar como una opción económica.

Llega el año de 1962 y con él la ocasión de la siembra de plantas de guayabo procedentes de Calvillo, Aguascalientes. La Coyota es el escenario, donde surge lo que sería casi 40 años después, una real opción económica para los agricultores del oriente michoacano. Resulta que llegan a esta población el Sr. Jesús Cortés y su hijo Pedro originarios de San Miguel Chichimequillas, personas con conocimiento amplio en el cultivo de frutales, principalmente, del aguacate. En aquel lugar establecen relación con el Sr. Martín Jaimes Rueda, a quien involucran en sus actividades frutícolas. Este último, con la mentalidad de sembrar árboles frutales, junto con un vecino de La Coyota viajan a Calvillo a traer planta de guayabo. Don Martín Jaimes trajo 1,250 plantas; algunas se las dio a sus hermanos y otras a su sobrino. Todos ellos cultivaron las plantas en sus respectivas parcelas, localizadas cerca de la población. El Sr. Jaimes, con sus respectivas plantas, en julio de 1962, pudo cultivar una hectárea. Sin darle mucha importancia y cuidados a las plantas los agricultores las dejaron olvidadas, en forma particular, el Sr. Martín Jaimes, que tuvo que salir del lugar.

De regreso a su tierra, el Sr. Martín Jaimes le puso mayor esmero a la huerta. Para 1974 empezó a cosechar fruta, la que vendía en la ciudad de Zitácuaro; paulatinamente se dio cuenta de que la guayaba representaba una opción económica real; en consecuencia, intensifica sus esfuerzos y cuidado de la planta cultivada. Desde luego enfrenta obstáculos, entre ellos la falta de técnica para podar los árboles. Por esta época, en un convenio con un agricultor, cultiva en la localidad de La Florida 4 hectáreas con planta de guayaba, contribuyendo, así, con la propagación de este frutal.

Para el año de 1979 algunos agricultores de Las Mesas de Enandio y Benito Juárez también empiezan a traer planta de Calvillo.

Al iniciar la década de los ochenta el cultivo de la planta de guayabo se empieza a intensificar en la región. El Lic. Emilio Vázquez Valencia, con su iniciativa y entusiasmo logra que este cultivo avance muy considerablemente. Él, siendo funcionario de la Secretaría de la Reforma Agraria conoció al Delegado de esta dependencia en Aguascalientes, a quien le platica de la adquisición de un rancho donde había árboles de guayaba silvestre muy altos. Como respuesta, su interlocutor le expresó que las tierras de su rancho eran de vocación guayabera. Sin más, le ofreció regalarle planta de Calvillo. Con esta certidumbre el Lic. Emilio Vázquez empezó, en el año de 1981, a cultivar guayaba de aquella población hidrocálida.

Las primeras guayabas que cosechó en el año de 1982 le salieron agusanadas; por desgracia se sentía impotente para poder corregir esta deficiencia. Para fortuna suya, en este tiempo conoce al Ing. Pascual Pacheco, originario de Zamora y maestro de la ENEP Acatlán, donde impartía clases en los grados avanzados de estudios agropecuarios. Enterado el Ing. Pacheco de las dificultades que padecía el Lic. Emilio, le trajo estudiantes para ayudarle a combatir las plagas y darle asesoría general en el cultivo y producción de la guayaba.

Durante cinco o seis ocasiones vino el Ing. Pascual Pacheco y sus estudiantes, a quienes se les pagaban sus gastos, tiempo suficiente para que le enseñaran al Lic. Emilio y a sus trabajadores el cultivo de la guayaba, principalmente la poda, fertilización de la planta y combate de plagas.

Con los conocimientos impartidos, se detectó que con la poda se logra producir fruta 6 ó 7 meses después de invierno o, en forma general, después de efectuados los trabajos, independientemente, del período en que se realicen.

En el año de 1983, el Lic. Vázquez Valencia comercializó en la Central de Abastos de la ciudad de México, en una bodega prestada, las primeras ocho cajas de fruta. Las vendió a un comerciante de la central a razón de $8.00 la caja. Don Emilio se enteró que su cliente las había vendido a $25.00. A los pocos días volvió a llevar fruta, pero esta vez fueron 12 cajas; se las ofreció a la misma persona, pero ahora a $25.00. Negociando el último precio, el Lic. Emilio le vendió 6 cajas a $20.00. Continuó llevando fruta hasta completar, en ese año, 200 cajas.

Para el año de 1984 cosechó 800 cajas de fruta, la que también comercializó sin mayores problemas en la Central de Abasto. Con una motivación extraordinaria, Don Emilio cultivó ese año con planta de guayaba 12 hectáreas. De ahí en adelante, permanentemente, efectuó cultivos de este frutal hasta completar 75 hectáreas, que son las que tiene actualmente.

Con las nuevas técnicas aprendidas, el cultivo de la planta lo hizo a una distancia de 3 por seis metros, procedimiento con lo que caben 550 plantas en una hectárea; con las anteriores técnicas, únicamente, se cultivan de 250 a 300 árboles.

El éxito obtenido por el Lic. Emilio Vázquez fue suficiente motivación para que algunos de sus trabajadores y agricultores vecinos suyos también se dedicaran al cultivo del guayabo. Así, esta importante actividad se empezó a practicar en la zona del suroeste del municipio de Zitácuaro, en el Municipio de Juárez y en Jungapeo; posteriormente, también lo harían los municipios de Susupuato y Tuzantla.

Para 1997 el cultivo de la guayaba en la región ya era muy importante, pero adquiere mayor trascendencia cuando en este año Zacatecas y Calvillo sufren grandes desastres por las heladas, su producción se pierde totalmente, pero no solo eso, sino que el cultivo de planta baja de 8,000 hectáreas a 6,500, que son las que actualmente tienen.

Por esta causa el precio de la fruta para el año de 1998 se incrementó muy considerablemente. Con estas condiciones los productores de esta región se vieron muy favorecidos en sus ingresos por concepto de la venta de la fruta. El interés por el cultivo de la planta se incrementó, de tal suerte que de 2,500 hectáreas que había con guayaba en el año de 1997, para principios de 1999 ya existían 6,000. En este año (2000), se encuentran cultivadas en la región de 7,500 a 8,000 hectáreas, una cifra superior a la de Zacatecas y Calvillo, con la ventaja de que las tierras de aquí cuenten con suficiente agua, posibilidad de la que carecen los productores de aquellos lugares.

En la actualidad, la región oriente del Estado se ha convertido en la principal zona productora de guayaba en el país. Los retos para sostenerse en esa posición mediante la mejora del proceso productivo, la comercialización e industrialización de la fruta, exigen una mayor organización de productores, el uso científico del conocimiento y mayor tecnología.

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